Parques y Plazas
QUEBRADA LAS PETRAS:
Esta quebrada se encuentra ubicada en el limite de la comuna de El Quisco con la vecina comuna de Algarrobo, es una reserva ecológica debido a que Las Petras se encuentran en extinción, la quebrada posee Eucaliptos (Eucaliptos Globulus) de unos 60 años de edad, también contempla zonas de agrupación de pinos Insigne y en forma secundaria se puede encontrar Acacio Australiano y Aromo del país, mientras que entre las especies nativas se observan Molles, Boldos, Maquis, Pataguas, Petras, Cactáceas (Quisco de la costa), litres, Peumos, Epifitas, enredaderas arbóreas, Bromeliáceas, otras arbustivas menores y numerosos herbáceos.
Entre las aves presentes en la quebrada destacamos la garza blanca (grande y chica), el huairavo, la codorniz, chorlo, chercan, picaflor gigante, entre otros. La clase reptilia presenta varias especies de lagartijas, Liolaemus chiliensis, Liolaemus lemniscatus, Liolaemus tenuis, Liolaemus nitidus, además de las culebras Tachymenis chilensis y Philodryas chamissonis. Los anfibios Bufo chilensis (sapo de rulo), Pleurodema thaul (Sapo de cuatro ojos) y la notable Caudiverbera caudiverbera (rana chilena) habitan las áreas pantanosas de la Quebrada.
PLAZA ELADIO SOBRINO:
Se encuentra ubicada en las cercanías de la casa museo Neruda, en esta se destaca un centro de artesanía típica donde el visitante puede disfrutar de actividades culturales durante la temporada estival y fines de semana largo, el lugar se emplaza en la zona típica de la localidad declarada así para reguardar el entorno.

QUEBRADA DE CÓRDOVA:
La Quebrada de Córdova o de Lleb llab como la llamaban los nativos, se sitúa entre El Tabo y la localidad de Isla Negra, El Quisco (33º 26`S y 71º 39`W) en la provincia de San Antonio, región de Valparaíso.
Se caracteriza por su vegetación nativa del tipo esclerófila, propia de la zona Mediterránea de Chile Central y mezclado con el denominado "Bosque relictual" típico del Norte chico.
El estero Córdova, nace de la confluencia de los esteros Carvajal y el Rosario, ha unos 5 kilómetros de la costa al este del Océano Pacifico. La riqueza botánica de este lugar ha sido estudiada por especialistas de la U. de Chile (Villagrán, Villaseñor y Muñoz, 1980; Villagrán, Medina y Armesto, 2003) y la fauna por el Museo de Ciencias Naturales y Arqueología de San Antonio (José Luis Brito).